Las personas mayores a veces están ansiosas por perder la memoria. Y esto, ya sea que sufran o no una patología debido al envejecimiento. Por lo tanto, la sofrología es un gran aliado para trabajar en su estado de alerta y tranquilizarse sobre sus habilidades cognitivas.

Elimine la presión para aumentar el rendimiento.

El estrés es la principal fuente de interferencia de la memoria. Impide que la información se consolide en el cerebro. Es por eso que será más difícil para una persona estresada usar sus recuerdos, cerca o lejos. En los ancianos, el simple hecho de presionarse a sí mismos por su capacidad de memorizar puede reducir sus esfuerzos a la nada. La imposibilidad de recordar se experimenta entonces como un verdadero fracaso.

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La práctica de la sofrología ayuda a reducir el nivel de estrés y la presión asociada. A través de ejercicios de respiración controlada y relajación muscular, las personas mayores aprenden a regular su estado emocional. Al eliminar la fuente de interferencia, la información está más dispuesta a escribir en su memoria. Por lo tanto, nuestros mayores logran invocar sus recuerdos de una manera más fluida y pacífica. En el caso de un intento fallido, el método se respaldará para ayudarlos a desdramatizar. Porque después de todo, olvidar puede pasarle a cualquiera.

Trabaja tu atención para anclar información

Independientemente de la edad, para que la información se repare correctamente en el cerebro, es necesario prestarle un mínimo de atención. Mantenerse enfocado y no dispersarse es lo que aprendemos desde la infancia cuando comenzamos la escuela. Pero esta habilidad se puede trabajar durante la vida laboral e incluso después de la jubilación.

Esto a veces es un entrenamiento real. Porque cuando estás acostumbrado a estar en tus pensamientos, puede ser difícil permanecer atento a tu entorno o a lo que sucede dentro de ti. Muchos ejercicios de sofrología ofrecen trabajar simplemente en estado de alerta y atención. Las personas mayores, por ejemplo, se acercan a su entorno con una nueva apariencia, para redescubrir las formas, los contornos como si nunca los hubieran visto antes. Pero también pueden usar todos sus sentidos para capturar el momento presente. Estarán atentos a los olores, a la luz, a los ruidos que los rodean, a la sensación de la ropa en la piel o incluso a temperatura ambiente.

Y para anclar la información en plena conciencia, la sofrología ofrece, por ejemplo, trabajar en una palabra para recordar. Al tomarse el tiempo para imaginarlo, para percibir el color y la forma de sus letras, el sonido que produce cuando se pronuncia, el cerebro tendrá tiempo para integrarlo. Entonces será más fácil de recordar.

Recuerdos para trabajar memoria a largo plazo

La riqueza de recuerdos y experiencias le da a los ancianos una ventaja significativa en el mantenimiento de su memoria. Y es una base de trabajo perfecta para la sofrología. Al mirar hacia atrás en recuerdos agradables, las personas mayores pueden trabajar en su capacidad de memoria a largo plazo. A veces incluso se sorprenden al recordar detalles distantes como el color de una prenda de vestir o la disposición de los muebles en una habitación. Y generalmente están encantados de poder beneficiarse de su historia.

Para las personas mayores, la sofrología no es solo una forma de trabajar en su memoria, sino que especialmente permite observar todas sus capacidades cognitivas y corporales: concentración, estado de alerta, sentidos. De esta manera, recuperan la confianza en sí mismos y tienen la sensación de recuperar el control de todas sus habilidades.