Un sofrólogo es un terapeuta, profesional en la relación de ayuda y, como tal, debe seguir reglas muy específicas. El cumplimiento de estas reglas es esencial para proteger al cliente, a la profesión y al propio sofrólogo.

Aquí están los principales reglas éticas a la que están sujetos los sofólogos:

Respeto a la confidencialidad:

Individualmente, en un grupo, en una práctica, en una empresa, en un hospital … Cualquiera sea la edad del cliente, todos tienen derecho a la confidencialidad, incluso niños y adolescentes. Esto solo podría romperse si el sofrólogo considera que la integridad física o psicológica de su cliente podría verse amenazada. En este caso excepcional, se advierte al cliente que se romperá la confidencialidad. El sofrólogo valora sobre todo la relación de confianza que se ha creado entre su cliente y él mismo.

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Conocimiento y respeto de los límites de su profesión:

La sofrología es una técnica excelente que, como todas las demás, tiene sus límites. Un sofrólogo sabe que La sofrología no cura las enfermedades. Sus clientes serán informados y el sofrólogo también certificará que cuentan con asistencia médica o que se ha realizado un diagnóstico de sus trastornos.

Ejemplo: un cliente consulta porque le duele mucho el estómago y está convencido de que su dolor se debe al estrés. No ha sido examinado por un médico. El sofrólogo que aceptaría este apoyo sin decir nada indirectamente confirma este autodiagnóstico de su cliente y también confirma que no necesita consultar a un médico. Sin embargo, los dolores de estómago pueden ser causados ​​por el estrés, pero también por enfermedades que van más allá del alcance de la sofrología.

Esta precaución evita que el cliente sea engañado (pensando que la sofrología es suficiente) y que sea privado de un tratamiento adaptado a su caso.

Sin receta

Siempre dentro de los límites de la profesión, el sofrólogo no aconseja medicamentos, tratamientos, no hace un diagnóstico.

Ejemplo: incluso si está casi seguro de saber que los síntomas descritos por su cliente corresponden a los de un hipotiroidismo (porque él mismo lo tiene), no comentará porque sabe que solo un médico puede preguntar Un diagnóstico.

Esto protege a su cliente de diagnósticos erróneos y tratamientos inapropiados, y también sofrólogo quién podría ser acusado de practicar medicina ilegalmente, lo que dañaría la imagen de toda la profesión.

Y tú, ¿ya has tenido sesiones de sofrología? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios o en nuestra página de Facebook!