Apoyar a un padre, cónyuge, hijo, amigo durante su enfermedad es el papel difícil del cuidador familiar. Curar, aconsejar, tranquilizar, encontrar soluciones requiere una gran cantidad de energía y, a veces, ayuda al cuidador a olvidarse de sí mismo. Sin embargo, él también siente la necesidad de apoyo: la sofrología puede ser de gran beneficio para él.

Las necesidades del cuidador: combatir la fatiga, el estrés y controlar las emociones.

El cuidador aprovecha su energía para apoyar a la persona dependiente, lo que puede provocar fatiga ocasional o crónica, o incluso agotamiento. Esta fatiga puede ser física (lavar, cargar en la cama, dar comidas, empujar una silla de ruedas, …) pero también intelectual. El hilo de los pensamientos puede parecer ininterrumpido ya que la cantidad de cosas para pensar, organizar, asegurar y anticipar a veces es importante. A esto se agregan a veces emociones difíciles de vivir: tristeza, enojo (contra el otro, contra ti mismo), miedo (por el otro, por ti mismo) y sentimientos dolorosos, como la culpa o la repulsión. La autoestima («No hago lo suficiente»), la autoconfianza («Me equivoco») y la vida también pueden verse afectadas.

¿Qué puede aportar la sofrología?

Toma conciencia de tus límites y aprende a escucharte a ti mismo

La sofrología te enseña a escuchar lo que expresa tu cuerpo, que es un requisito previo necesario para decidir relajarte o «hacer lo contrario» antes de tener demasiada resistencia.

Ser más conscientes de lo que nos está sucediendo y cómo reaccionamos.

Sophrology desarrolla la capacidad de retroceder, permitiendo que surjan nuevas soluciones u otra forma de hacer las cosas.

Evite la tensión y la fatiga innecesarias.

Para aliviar la tensión muscular, los sentimientos de opresión (nudos en la garganta, un nudo en el estómago, hombros dolorosos, etc.) y fatiga, la sofrología ofrece relajación muscular y ejercicios de confort corporal, que permiten Instalar armonía interior duradera.

Finalmente, la sofrología nos permite volver a una dinámica positiva para ganar serenidad y recuperar la conciencia de las capacidades olvidadas que permanecen latentes en nosotros para actuar con mayor eficacia a diario. Combinando la relajación corporal y las técnicas para desarrollar la conciencia y la psicología positiva, la sofrología proporcionará una respuesta global a los cuidadores que elijan practicarla. Sacarán de él un equilibrio corporal y mental duradero que les permitirá asumir su misión con más serenidad.

Virginie Delaboudinière